LITERATURA INGLESA. John Fante, La hermandad de la uva
Autora: Sara Molpeceres Arnáiz
Título: La hermandad de la uva, de John Fante.
Resumen: Recreación cercana a la autobiografía de la difícil infancia de un escritor italo-americano en el seno de una familia católica marcada por el carácter tiránico y cruel de un padre alcohólico y disoluto.

Recientemente la editorial Anagrama ha publicado La hermandad de la uva, del norteamericano John Fante, autor casi desconocido en nuestro país. En este caso, no se trata de un joven novel publicando su primera obra, sino que, muy al contrario, Fante (1909-1983) es un autor con diversas obras a sus espaldas y que obtuvo éxitos importantes en los años 30; aunque a partir de ahí su suerte fue desigual, y tuvo que alternar sus trabajos como novelista (con grandes dificultades para ser publicado) con su trabajo como guionista en Hollywood, lo que llegó a definir como “el trabajo más desagradable en el reino de los cielos”. Su suerte volvió a cambiar alrededor de 1980, cuando un sorprendente defensor, Charles Bukowski, exigió a su editor la publicación de una de las novelas de Fante (Pregúntale al polvo, también publicada en Anagrama) como condición para no cambiar de editorial. Este hecho dio lugar al redescubrimiento de todas sus obras y a su reconocimiento como novelista, algo que el autor apenas pudo disfrutar, pues moría poco después.
Volviendo ya a la obra que nos ocupa, La hermandad de la uva continúa en la línea temática que se ha convertido en característica de las obras más conocidas de Fante (las cuatro conocidas como la saga Bandini, el alter-ego del autor) a saber: fuerte componente autobiográfico, el tema de la inmigración y sus condiciones marginales, el rechazo por el origen italiano y la religión católica, etc.
Así, en La hermandad de la uva, nos encontramos con la figura de Henry Molise, un escritor de cierto éxito que ante la amenaza de divorcio entre sus septuagenarios padres, se ve obligado a volver a su pueblo de origen, San Elmo, California. Allí se reencontrará con los personajes y fantasmas de su infancia y juventud: la madre católica que perdona todos los deslices de su viejo marido, los hermanos, hombres y mujeres ya maduros pero que siguen viviendo a la sombra del padre y sintiendo por él un miedo casi reverencial, el rechazo y la pobreza que rodean al inmigrante o las penurias de los años en que luchó por convertirse en escritor.
No obstante, el verdadero protagonista de la obra es precisamente el viejo patriarca, Nick Molise, un hombre cruel, maleducado, maltratador, infiel y alcohólico; que siempre ha ejercido de tirano omnipotente dentro de su familia. A pesar de la relación amor-odio que le une al viejo, Henry aceptará realizar con él un último encargo: construir un ahumadero de carne. Adentrándose en el mundo del padre, conociendo su trabajo, relacionándose con sus amistades (la ‘Hermandad de la Uva’, un grupo de septuagenarios amantes del alcohol y las mujeres) y compartiendo su afición por el vino, pronto el hijo acabará comprendiendo que todos los excesos del padre son una forma de apurar la vida hasta la última gota, sin pensar en las consecuencias. Así Henry termina por ver en los miembros de la hermandad, incluido su padre, no ya a viejos degenerados y alcohólicos, sino a hombres con un poso de bondad que intentan agarrarse a la vida ante la certitud de la muerte, y que no conocen otra forma que el exceso. Seres que, si bien no pueden ser aceptados por el entendimiento, si pueden comprendidos con el corazón.

Todo ello aparece relatado con ese estilo tan particular de Fante: rápido y cortante, crudo, incluso, a la hora de describir los momentos más dramáticos e íntimos. De hecho, los breves episodios que constituyen cada capítulo están narrados en un tono tan desapasionado y objetivo, que en ciertos momentos resulta difícil la perfecta integración del lector en el relato.
En resumen, La hermandad de la uva ofrece una temática interesante que aún hoy está en boga (principalmente lo relativo a la inmigración y sus condiciones). Aunque quizás este caso concreto, el del italiano en América, nos resulte ya, después de treinta años (no olvidemos que la novela fue escrita en 1977, pero ha llegado hasta nosotros ahora) demasiado habitual y sea difícil apreciarla en su contexto; por otro lado, el estilo narrativo de Fante, tan frío y desapasionado, puede resultar llamativo para cierto tipo de lector, o por el contrario, hacer que una historia con posibilidades deje completamente indiferente.
No obstante, como decíamos, la novela puede resultar, si hay suerte, una obra interesante, no impactante, rompedora o una obra maestra, pero sí interesante.
Quisiera que me envien informacion de John Fante, todo acerca de él y su influencia literaria.
Posted by: Cristian en: Abril 28, 2005 04:55 PMEs una alegría impagable la aparición de todos los tíulos Fante en Anagrama. Quiero darle las gracias, sólo había podido leer sus libros gracias a Internet.
Me siento identificado con Fante. Mucho. Yo también quiero ser escritor: www.micabeza.com
Sin Fante y Bukowski qué aburrido sería tomar un par de copas.
Posted by: jose luis en: Septiembre 16, 2005 10:34 AM