Las per-versiones del amor infiel
Autora: Patricia Marín Cepeda
LAS PER-VERSIONES DEL AMOR INFIEL
(Amor infiel. Emily Dickinson por Nuria Amat. Madrid, Losada, 2004. 25 Euros. 411 pp.)
“Si cuando leo un libro siento en mi cuerpo tal frío que no hay fuego capaz de calentarlo,
sé que esto es poesía.
Si siento físicamente que me golpea la cabeza,
sé que esto es poesía.
Creo que ésta es la única forma de saberlo.
¿Habrá otra?”
Según cuentan, nunca mejor que en este caso puede afirmarse aquello de que el poema es lector de otros poemas. Nuria Amat (cuya fecha de nacimiento es el secreto mejor guardado de la escritora barcelonesa), novelista y responsable de la bien acogida biografía sobre Juan Rulfo, el arte del silencio (2003), traduce creativamente una selección de poemas y fragmentos de cartas de Emily Dickinson. La obra de Emily Dickinson cuenta con varias versiones en español, desde las traducciones de Silvina Ocampo –demasiado literales para la libertad que ejercía la Dickinson según Borges– a muy variados nombres en las versiones disponibles hoy en las librerías.
Yo no confieso que he vivido, sino que no leído a Emily Dickinson (aunque lo he intentado a pie de anaquel en varias visitas a mi librería preferida, Sandoval, en Valladolid). Sin embargo, sospecho que Amor infiel me ha desbrozado el camino del lenguaje y de la voz de la escritora secreta de Amherst (Estados Unidos), y me ha emocionado profundamente en una inquietante y ávida lectura. Sin embargo, sí conocía, como “buena estudiante”, las opiniones de Harold Bloom sobre el asunto, y que Nuria Amat, en el epílogo final “Diario de este libro”, se encarga de recordar al aplicado lector: “Dickinson es una poeta más grande de lo que todavía sabemos apreciar”. Porque Dickinson tiene su feudo en el territorio asediado del canon occidental que estableció el crítico neoyorkino. Nacida en Amherst, Nueva Inglaterra, en 1830, en el seno de una familia acomodada, su existencia se desenvolvió prácticamente en el mismo lugar, su propia habitación en el hogar familiar, que no abandonaría hasta su muerte en 1886. Quizá, como nos lee Amat, “si el éxito me llegase alguna vez, ya no podría escapar de él. Y si no viniera, perdería lo mejor de mi vida buscando conseguirlo. Y mi perro estaría en desacuerdo. Así entonces, mi oficio de ermitaña es mucho más seguro”. A su muerte fueron recogidas más de 2000 piezas, que componen un legado literario de extraordinaria originalidad y belleza, donde la autora fue plasmando los impulsos de un alma cuyos tormentos interiores todavía no son del todo conocidos.

Nuria Amat recrea los poemas que le han acompañado siempre como fiel lectora de los poemas y las cartas de Dickinson. Uno de los procedimientos elegidos es convertir alguna frase o fragmento de una carta en poema, como ya la poeta estadounidense solía hacer. (En nuestro país, este proceder puede observarse en la obra de José Jiménez Lozano, cuyos poemas derivan con frecuencia de fragmentos de sus diarios). Puesto que se trata declaradamente de versiones libres de los poemas de Dickinson, estas per-versiones son poemas excelentes de los que Nuria Amat es la última responsable. En el epílogo final nos cuenta los avatares por los que pasó esta aventura recreadora (como toda buena literatura), así como las motivaciones profundas y las conexiones entre las dos escritoras. Nadie puede negar que la literatura engendra literatura, y que más allá del ejercicio del traductor, todos los poemas son lectores de otros poemas. El escritor ha de ser, ante todo, un buen lector.
AMOR NO CORRESPONDIDO
Amor, vas a ver, lo olvidaremos,
tú y yo,
esta noche,
tú,
su calor,
yo,
su luz.
Cuando eso ocurra,
dímelo,
y acto seguido lo haré yo;
date prisa,
pues temo
que si tardas
vuelva a acordarme de él.
INSOMNIO
Saber
calmar nuestra noche más oscura
o la mañana ardiente,
colmar nuestro vacío con desprecio
o taparlo con lindezas;
aquí una estrella, y otra estrella más
allá;
aquí una nube, y la borracha niebla;
y, al fin, siempre llega el día.
VERTE
Me encantaría verte, pero lo considero un placer tan de otro mundo que no ha de ser posible.
ALGÚN DÍA
Dime que volverás dentro de mucho tiempo porque esto significaría más pronto.
Algún día, como dices, no es nada.
PARAÍSO
Paraíso es poder elegir. Nada más.
Para saber más de Emily Dickinson y de su obra: http://www.ciberoteca.com/search/autor_mes.asp?idAutor=15
Para saber más de Nuria Amat: www.catedramdelibes.com/diccionario.html
me encanta todo esto de amor no correspondicdo por que a mi me pasa eso yy!! me gustaria que me manden poemas sobre ese tema plis!!
Posted by: euge en: Enero 16, 2005 03:31 AM