LITERATURA PORTUGUESA. Mário de Sá-Carneiro, el amigo suicida

Autora: Cidália Alves dos Santos

Hablar de Fernando Pessoa no resulta novedoso, ya que el poeta y sus heterónimos, conformando lo que él mismo llamó su drama em gente, son sobradamente conocidos. La concepción heteronínica y la creación de los ismos (sensacionismo, interseccionismo y paulismo) jugaron un papel decisivo en el aparecimiento del modernismo en Portugal, constituyendo las primeras vanguardias de este país.
Sin embargo, una literatura, un movimiento, no se hacen con un solo autor, por muchos heterónimos que haya creado (en Pessoa se han contado hasta setenta y dos). Y si Pessoa se ha constituido como un icono de la vanguardia portuguesa, lo cierto es que toda su generación destacó por su contribución a esa nueva forma de ver y hacer literatura. La llamada generación de Orpheu -–nombre de una revista fundada por Pessoa con Luis de Montalvor, Armando Côrtes-Rodrigues, Alfredo Guisado, y Mário de Sá-Carneiro y en la que colaboraron José de Almada Negreiros y Santa Rita Pintor, entre otros– revolucionó la literatura en Portugal. Por eso me parece justo redescubrir algunos nombres de esta generación que quedaron un poco más olvidados y a la sombra del genio pessoano, como es el caso de Mário de Sá-Carneiro.

carneiro.jpg

Nacido en Lisboa en 1890, la ciudad a la que más ligado estuvo fue Paris, hacia donde partió en 1908 para estudiar Leyes y donde se suicidó con tan solo 26 años. Así, la poesía de este autor ha sido estudiada –de forma muy reductora, hay que decirlo– a la luz de su obsesión por la muerte y su suicidio precoz; hoy día, con el desarrollo de los estudios de la literatura queer, se han visto también en ella las bases de una literatura de temática homosexual en Portugal, junto con algunos poemas de Álvaro de Campos y Antonio Botto. La amistad del autor con Pessoa ha marcado profundamente su vida y las cartas escritas entre ambos a lo largo de su corta existencia son muy importantes, ya que, aparte la información personal que aportan y que permite descubrir la personalidad del autor, en ellas encontramos páginas que permiten entender el nacimiento del movimiento vanguardista. Sá-Carneiro envía a Pessoa sus escritos, explica su génesis y al mismo tiempo da sus opiniones sobre los poemas de Pessoa que va recibiendo.
La obra poética de Sá-Carneiro es tan importante como su producción narrativa. Su primer libro de poemas, Dispersão (1914), ya pone de relieve uno de sus temas principales, indicado, además, en el propio título de la obra: el desdoblamiento del yo. Así empieza el poema que da el nombre al libro:

Perdi-me dentro de mim
Porque eu era labirinto,
E hoje, quando me sinto,
É com saudades de mim.

Pero son especialmente significativos los versos del poema “Como eu não possuo”:

Não sou amigo de ninguém. Para o ser
Forçoso me era antes possuir
Quem eu estimasse – ou homem ou mulher,
E eu não logro nunca possuir!...
La imposibilidad de querer —de sentir algo por alguien— deriva de la necesidad de poseer. Los sentimientos solo se manifiestan a través de la posesión física; como la concreción de esa posesión es casi siempre imposible, el poeta debe vivir con ese sufrimiento derivado de la imposibilidad de querer a alguien, ya sea hombre o mujer. Este es también el tema de su fascinante novela corta, A confissão de Lúcio, de 1914 (La confesión de Lucio en la traducción al castellano), en la que uno de los personajes, Ricardo, confiesa al narrador al imposibilidad de dedicarle alguna amistad porque para querer debía poseer físicamente, y era imposible poseer a alguien de su mismo sexo. Marta, la mujer de ese extraño personaje, funcionará como su doble, a través del cual Ricardo podrá finalmente tener relaciones de amistad; algo parecido sucederá también al narrador:

"Sim! sim! - laivos de roxidão! - aquele corpo esplêndido, triunfal, dava-se a três homens - três machos se estiraçavam sobre ele, a poluí-lo, a sugá-lo!... Três? Quem sabia se uma multidão?... E ao mesmo tempo que esta ideia me despedaçava, vinha-me um desejo perverso de que assim fosse...
Ao estrebuchá-la agora, em verdade, era como se, em beijos monstruosos, eu possuísse também todos os corpos masculinos que resvalavam pelo seu".

Este argumento ha llevado también a algunos críticos a considerar a este autor como uno de los primeros en desarrollar una literatura de temática homoerótica en Portugal, ya que está presente asimismo en algunos poemas, de forma más o menos explícita. Otros temas frecuentes en este autor son la oposición de un pasado feliz a un presente de dolor y sufrimiento o la obsesión por la muerte. La conciencia de un presente decadente en el que el sujeto se siente incompleto lleva muchas veces al poeta a usar un tono de una ironía un poco amarga, como en el poema “Serradura”, al hablar de su vida:

Vou deixá-la —decidido—
No lavabo dum Café,
Como um anel esquecido.
É um fin mais raffiné.

Pero son los textos publicados en la revista Orpheu los más vanguardistas y polémicos, como el largo poema parafuturista “Manucure”. En esta época, 1915, regresa inesperadamente a París y deja definitivamente la ficción, dedicándose exclusivamente a la poesía. Los versos que escribe ahora destacan la singularidad de la voz del autor, no siguiendo ya las opiniones de Pessoa, como siempre había hecho.
Mário de Sá-Carneiro se suicidó en París, en una habitación de hotel, en 1916; un amigo común, Carlos Ferreira, se encargaría de transmitirlo a Pessoa a través de una carta:

“O Mário matou-se, ontem.
Não fui surpreendido porque a Vida para mim não tem surpresas; porque eu conhecia com os máximos detalhes, tudo e tudo. [...]
Foram cinco frascos de estricnina que decidiram ou que lhe fecharam a última página da vida em menos de vinte minutos. É pavoroso, mas é assim.”

La muerte de Sá-Carneiro parece escenificar una idea apuntada en varios textos, incluso en algunas cartas a Pessoa: la apología del suicidio como acto de coraje. Su obsesión con la muerte no implica la dramatización de la misma, como se observa en el poema “Fim”, uno de los más conocidos del poeta:

Quando eu morrer batam em latas,
Rompam aos saltos e aos pinotes,
Façam estalar no ar chicotes,
Chamem palhaços e acrobatas!

Que o meu caixão vá sobre um burro
Ajaezado à andaluza...
A um morto nada se recusa,
E eu quero por força ir de burro!

Es posible encontrar sus poemas traducidos al castellano, así como la novela La confesión de Lucio. Y (re)descubrir Sá-Carneiro merece la pena, por el interés de sus escritos y por su importancia en la generación de Orpheu y en el círculo pessoano.

Comentarios
Escribe un comentario









¿Recordar información personal?